20 ago. 2011

 Tú, mujer emprendedora y lista,
alegre, amable y encantadora.
Tú, fémina con fe y altruista,
de alma transparente y creadora.

Tú, eres la mujer a quien quiero,
por tu belleza y personalidad,
por tu ternura, tu inteligencia,
por tu cariño y seguridad.

Tú, que vienes y me abrazas,
que me besas sin preguntar,
que no me quieres, sino que me amas
con todas tus fuerzas y lealtad.

Tú eres la razón de mis razones,
conocerte fue mi privilegio...
pareces hecha con dos corazones,
la inspiración absoluta de lo imperfecto.

Tú, llena de locura y tranquilidad,
divertida, sincera, realista y soñadora,
tú, que me atas a la libertad,
motivo de los versos que escribo ahora.

Lo mejor es que jamás te perderé,
lo triste es que tiene su razón,
pues no existes, yo sólo te inventé
en este poema para mi desolado corazón.