10 mar. 2011

CON GUSTO PUEDO MORIR

Se dice que hay tantas mujeres en la vida...yo no sé.
¿por qué justo me fijé en ella y me enamoré?
¿Porque el basto tiempo se vuelve corto por amor?
¿Porque el último indicio de mi vida hasta aquí llegó?
Llorar y llorar, no sólo eso aprendí contigo.
Aprendí a sonreír y sufrir enamorado y perdido,
desahogándome en la dulce y oscura noche,
esperando que llegues aun sabiendo que no vendrás,
con la esperanza tan alta, que ya no es mi propiedad.
Seguiré arrastrado por mis penas hasta el colmo de reír.
Continuaré avasallando mis heridas con mi triste latir,
y si habría que vivir un poco más que la espada me atraviese de una vez.
Es tal el delito de mi amor, dado que merezco morir.
No reprocho su desnudo atrevimiento de dejarme así.
Sólo que me aqueja haberla amado tanto y ella no a mí.
El amor me apresó entre rejas rompibles y no quise huir.
Ahora, que soy libre, estoy preso de llanto y dolor.
Encerrado o sin rejas, ya no sé lo que es vivir.
Tu adiós me dejo anonadado, con gusto
ya puedo morir.